En el mundo hay más de 7000 millones de personas y cada una de ellas tienen características propias en su alimentación. A continuación, agruparemos las principales características de los distintos tipos de alimentación en una corta lista que te permitirá conocer lo más saltante de cada uno.

Onmínovorismo: las personas que forman parte de este grupo son aquellos que consumen tanto alimentos de origen animal como de origen vegetal. La mayoría de las civilizaciones del mundo son omnívoras y es la dieta más fácil de mantener, ya que no existen limitaciones estrictas de ningún tipo.

Vegetarianismo: Es el régimen alimentario que tiene como principio dejar de consumir cualquier tipo de carne y pescado. En la dieta vegetariana sí se acepta la cocción de los alimentos y el consumo de productos refinados (los más comunes son el azúcar y la harina), además de pastas blancas, frituras y alimentos en conserva o a los que se le han añadido colorantes o preservadores. Dependiendo del grado de restricción alimentaria, el vegetaranismo se puede subdividir a su vez en:

  • Apiovolactovegetarianismo: los que practican esta corriente consumen miel, huevos y lácteos; pero no consumen ningún tipo de carne (ni roja ni blanca).
  • Ovolactovegetarianismo: los practicantes de esta corriente consumen huevos y productos lácteos, pero no carne ni peces.
  • Lactovegetarianismo: son los vegetarianos que no consumen carnes, pero sí consumen productos lácteos. La mayoría de vegetarianos de la India y aquellos provenientes del Mediterráneo (como los pitagóricos), son en efecto lactovegetarianos siendo estos los primeros vegetarianos en aparecer y crear esta dieta de la cual derivan las demás dietas vegetarianas.
  • Ovovegetarianismo: quienes practican esta tendencia son aquellos que no comen carnes o productos lácteos, pero sí huevos.
  • Apivegetarianismo: son quienes consumen miel pero excluyen todo tipo de carne, huevos y cualquier tipo de lácteos.
  • Granivorianos: como su nombre indica, propugnan el consumo de alimentos en grano. Los granivorianos, como los vegetarianos, eliminan de su alimentación la carne y los productos de origen animal.
  • Frutarismo: los frutarianos solo consumen partes de la planta que hallan caídas de esta, es decir, comen granos, tomates, pepinos, calabazas, pero no consumen papas o espinacas.
  • Crudivegetarianismo: Es el individuo que se alimenta básicamente de verduras, pasturas u oleaginosas de forma cruda. Este estilo de vegetarianismo no permite que se consuman almidones concentrados, como los frutos secos o incluso las papas, así como tampoco comerlos a una temperatura menor a como se calentarían en estado ambiente.

Veganismo: es una filosofía de vida que excluye todo producto de origen animal, incluidos huevos, lácteos y miel. Los practicantes del veganismo por motivos éticos, tienen una dieta vegetariana estricta y también evitan el uso de productos de origen animal en el resto de ámbitos de su vida: vestimenta, ocio, etc., ya que consideran que todos estos productos y actividades implican la explotación de animales derivada de una actitud discriminatoria conocida como especismo. Se les considera la rama más estricta del vegetarianismo

Alimentación crudista: lo practican aquellas personas que consumen los alimentos sin cocinar, no procesados y orgánicos, en un rango desde 60% hasta un 100% de su dieta diaria. Dependiendo del tipo de estilo de vida y resultados deseados, las dietas crudistas pueden incluir una selección de frutas crudas, frutos secos, semillas, huevos, pescado, huevas de pescado como el célebre caviar, carne y productos lácteos no pasteurizados o no homogeneizados como la leche fresca, queso fresco y yogurt fresco. La mayoría de los crudívoros sostienen que cuanto más crudista sea una dieta, más beneficiosa es para la salud; sin embargo, la inmensa mayoría de los crudivoristas también son vegetarianos pues sienten aversión por el consumo de productos crudos de origen animal.

Alimentación macrobiótica: Consiste en comprender las especificidades de cada alimento ―según el yin y el yang― para obtener la libertad de utilizarlos según los objetivos y necesidades personales. Por eso, decidir si se toman productos animales o no, de qué tipo, qué cantidad, etc., dependerá del resultado que se quiera obtener. Es por ello que se dice que la macrobiótica no restringe, puesto que no prohíbe alimentos, sino que permite organizarlos o listarlos de acuerdo a su nivel de riesgo para quien los consume.

Ahora que tienes más claro los tipos de alimentación existen, cuéntanos ¿con cuál te sientes más cómodo? ¿cambiarías tu tipo de alimentación?