El sol ya se empieza a sentir en la ciudad y el verano está casi a la vuelta de la esquina. Por esta razón es necesario tomar un mayor cuidado por nuestra piel hoy, así podremos disfrutar de una mejor apariencia y un mejor estado de salud el día de mañana.

Para ayudarte con esto, te traemos siete consejos que podrás incorporar muy fácilmente en tu día a día:

Mantente hidratado

Nuestra piel es un reflejo de nuestro interior. Es por ello que, si deseamos que esté hidratada entonces necesitaremos mantenernos hidratados.

Beber agua es beneficioso para nuestra salud pues nos hidrata y refresca, pero también nos ayuda a eliminar toxinas y grasas que pueden obstruir nuestros poros. Así mismo nos ayuda a evitar líneas de expresión a temprana edad, la flacidez y el acné.

Para lograr tal efecto, se recomienda beber al menos 8 vasos de agua al día. Y si te aburres, puedes optar por otros líquidos: jugos naturales e infusiones de hierbas. No cuentan los refrescos, el café ni el alcohol.

Lleva una alimentación saludable 

Alimentarnos adecuadamente es primordial para alcanzar nuestros objetivos, y como ya lo dijimos antes: nuestro interior se refleja en nuestra piel. Por eso, si queremos tener una piel más saludable, deberemos de tener una alimentación más saludable.

En lugar de consumir comida rápida, azúcares y grasas, te recomendamos elegir frutas, verduras crudas, frutos secos y legumbres pues tendrán un efecto favorable sobre tu piel. Además de esto, también puedes tomar suplementos que necesites en tu dieta para garantizar que el cuerpo recibirá los nutrientes necesarios para poder funcionar y tener la piel radiante.

Realiza ejercicio continuamente

El ejercicio es tan importante para la piel como la hidratación y la alimentación pues te ayudará a mantenerla saludable regulando el oxígeno y mejorando su brillo.

Cualquier disciplina que escojas es adecuada para sentirte bien, bajar de peso, eliminar tensiones y también deshacerte de las toxinas que empeoran la salud de la piel; por lo que te recomendamos elegir aquella que más te guste para que la disfrutes al 100% y no lo consideres como una obligación.

Utiliza protección solar

Como se sabe, los rayos UV aumentan la producción de vitamina D y esto es beneficioso para nuestra salud. Sin embargo, la exposición excesiva y sin protección a estos rayos es un gran riesgo.

Mantén tu piel siempre protegida con un bloqueador que tenga un buen factor de protección. Aunque esté nublado o sea invierno. El sol siempre está presente y puede ser muy peligroso.

Aplícate mascarillas

Una de las mejores maneras de disfrutar el tiempo en casa y al mismo tiempo cuidar de nuestra piel es realizándonos una buena mascarilla para el cutis para así liberarnos de las impurezas, toxinas y al mismo tiempo nutrir e hidratar las células.

Aplicarnos una mascarilla rica en antioxidantes de una a tres veces por semana nos ayudará a combatir los radicales libres a los que estemos expuestos, además de que es una manera excelente de mantener la salud de nuestra piel.

Valora los tratamientos faciales

Aunque muchas personas piensan lo contrario, la realidad es que los faciales son una necesidad. Al hacérnoslo estamos proporcionándole a nuestro cutis nutrientes que dan como resultado un look radiante.

Es importante utilizar lociones o cremas faciales a diario y tener en cuenta nuestro tipo de piel o la edad para garantizar un mejor cuidado.

Elimina el estrés

El estrés es un mal que aqueja comúnmente a nuestra sociedad y del que si no nos liberamos, puede traer muchísimas consecuencias negativas a nuestra piel haciéndola verse reseca, apagada y arrugada.

Es por esto que te recomendamos trates de llevar una vida relajada, realizando actividades que te produzcan placer y satisfacción. Realizar estas actividades promueve una imagen personal positiva y nos ayuda a conectarnos con gente con los mismos intereses.

Como puedes ver, tener una piel saludable no tiene porque ser una labor titánica: solo basta con seguir estos sencillos consejos. Ten por seguro que tu piel te lo agradecerá.